Cine a la fresca: cuando la película se sale de la pantalla

Hay películas que no queremos repetir porque nos encanten; las repetimos porque queremos vivirlas. Cada estación tiene lo suyo, pero en verano, el cine al aire libre nos regala uno de esos momentos donde, el calor comienza a bajar, las luces de la ciudad se encienden poco a poco y la ligera brisa de verano obliga a ponerse una chaqueta justo al empezar los créditos; y ahí, uno mira a su alrededor y piensa "esto es de película".

Cinco películas que nos hicieron soñar con un verano mediterráneo

1. Cinema Paradiso
(Giuseppe Tornatore, 1988)

Cinema Paradiso encabeza esta lista, entre muchas otras cosas, incluye un cine a la fresca en la costa italiana como imagen perfecta del verano y uno de los finales más memorables de la pantalla dentro de la pantalla.

2. Il sorpasso (Dino Risi, 1962)

Pocas películas capturan el verano italiano con tanta naturalidad. Carreteras junto al mar, terrazas improvisadas, pueblos costeros y un viaje sin demasiado destino. Su breve escena en un autocine es casi anecdótica, pero basta para recordarnos una época en la que el cine también formaba parte de las noches de verano.

3. Estiu 1993 (Carla Simón, 2017)

La luz, los silencios, las sobremesas, los campos, las tardes infinitas... Estiu 1993 nos recuerda que algunos de los mejores recuerdos nacen precisamente cuando parece que no está pasando nada.

4. Before Sunset (Richard Linklater, 2004)

La segunda parte de esta trilogía nos recuerda descubrir que una ciudad puede cambiar por completo cuando caminas sin rumbo al caer la tarde y decides recorrerla sin prisa.

5. Mamma mia! Phyllida (Lloyd, 2008)

Tenía que estar aquí. Un hotel perdido en una isla griega, cenas interminables al aire libre, buganvillas, música de ABBA y Meryl Streep bailando al atardecer. No sabemos si existe una definición oficial del verano europeo. Pero, si existe, probablemente se parezca bastante a esta.

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